Aunque Google reconoció y posteriormente eliminó
todos los datos recolectados a través de los automóviles encargados de
registrar los patrones de Street View, eso no ha servido para que la
Comisión de Hamburgo de Protección de Datos y la Libertad de Información
haya tomado cartas en el asunto.
Nada menos que 145.000 euros es la
cantidad que los de Mountain View deberán de pagar por tal registro en
Alemania, una acción que, por si no lo recuerdas, consistió en almacenar
nombres SSDI de las redes WiFi que se cruzaban por el camino, además de
paquetes de datos sin cifrar entre los que se podían encontrar correos
electrónicos, contraseñas, etc.
Evidentemente tras la declaración de los
hechos el gigante prometió borrar todos los archivos, pero eso no ha
servido de nada, y hoy mismo han recibido oficialmente el escarmiento.
Via | Engadget


