Pocas. Esa es la triste respuesta a la pregunta que
ronda la cabeza de muchos linuxeros. Los fans de distribuciones como
Debian, Fedora, openSUSE o la célebre Ubuntu tienen muy pocas opciones a
la hora de lograr hacerse con un equipo basado en alguna distribución
Linux, algo que viene de lejos y que ha impedido desde hace años el
crecimiento de la popularidad de este sistema operativo.
Aunque países como Estados Unidos disponen de algunas tiendas especializadas en este terreno —System76 es el más claro ejemplo, y envían a España—, en España y en la mayor parte del mundo la oferta es muy escasa, y solo en casos muy específicos es posible lograr comprar un equipo con una distribución Linux preinstalada.
Ese problema no es nuevo. El dominio que Microsoft impuso —a menudo, con tácticas que muchos calificarían como mínimo de discutibles y que fueron denunciadas por la OCU en 2011— en el mercado de PCs y portátiles hizo que fabricantes y OEMs no tuvieran demasiados argumentos para lanzarse a vender equipos con Linux preinstalado.
Ese problema no es nuevo. El dominio que Microsoft impuso —a menudo, con tácticas que muchos calificarían como mínimo de discutibles y que fueron denunciadas por la OCU en 2011— en el mercado de PCs y portátiles hizo que fabricantes y OEMs no tuvieran demasiados argumentos para lanzarse a vender equipos con Linux preinstalado.
Tan solo algunos hicieron esfuerzos en este terreno, y solo de forma tímida. Dell fue la más comprometida con este tipo de iniciativas, y de forma intermitente ofreció algunos PCs de sobremesa y portátiles
basados en Ubuntu, una distribución que desde su aparición en 2004 ha
sido la elección clara para quienes quisieron apostar por equipos con
Linux.
Lamentablemente, dichos apoyos han sido más anecdóticos que otra cosa. Hoy en día es complicado encontrar más de un par de equipos
de fabricantes con la opción linuxera, aunque aparte de eso hay algunas
opciones adicionales más de distribuidores españoles que dan
alternativas en ese sentido.
Dell y HP, los únicos que se salvan de la quema

En nuestro país sólo hemos encontrado un equipo de uno de los grandes fabricantes con Linux preinstalado. Se trata del Dell XPS 13,
un modelo perteneciente al llamado Proyecto Sputnik que Dell inauguró
para ofrecer un equipo con Ubuntu orientado a desarrolladores.
En realidad el Dell XPS 13 es un modelo
perfectamente apropiado para usuarios convencionales. Este Ultrabook con
pantalla de 13 pulgadas y resolución 1080p se vende con Ubuntu 12.04 LTS por un precio de 1.329,79 euros, y los interesados podéis encontrar este equipo en la tienda online de Dell en nuestro país en este enlace.
Mucho nos tememos que ahí se acaban las ofertas de grandes
fabricantes en nuestro país. Eso no impide que no haya alguna otra
opción en países europeos, como es el caso del Reino Unido, donde HP
comercializa un equipo de sobremesa con formato All-in-One, el HP Pavilion 20-b101, por tan solo 299 libras esterlinas.
La configuración del equipo es modesta —de ahí su reducido precio—
pero aún así resulta una solución interesante y además tenemos la
garantía de 2 años por parte de HP que desde luego dudamos que incluya algo parecido a un servicio de soporte dedicado
para usuarios que quieran un equipo con Linux pero no tengan demasiada
experiencia con el sistema. Tenéis más información sobre esta
alternativa en la tienda online de HP en el Reino Unido.
Tiendas que ofrecen equipos con Ubuntu

Esos dos equipos de Dell y HP son los únicos ejemplos de los grandes
fabricantes, pero ¿qué hay de empresas de menor tamaño? En nuestro país
existen algunas tiendas o fabricantes que ofrecen la opción de comprar un equipo con Linux, y el mejor ejemplo de ello es Mountain.
Este fabricante y distribuidor español lleva años demostrando que es
posible ofrecer soluciones de calidad y con precios muy competitivos en
un mercado dominado tradicionalmente por los grandes, y entre sus
ventajas está precisamente el hecho de que ofrecen la opción de preinstalar Ubuntu
en todos sus equipos. Esa instalación tiene un coste adicional de 22
euros en esas compras, pero abre un buen abanico de posibilidades
gracias a un buen catálogo de soluciones en PCs de sobremesa y
portátiles.
También tenemos a nuestra disposición algunas iniciativas específicamente destinadas a este mercado como PCUbuntu, una tienda online de ordenadores con Ubuntu preinstalados por defecto y que empezó su andadura recientemente. La oferta es algo más reducida pero puede ser interesante para aquellos que quieran apostar por esta alternativa y apoyar así un proyecto valiente.
A medio camino están tiendas que no ofrecen Linux preinstalado, pero que sí ofrecen equipos sin sistema operativo para que nosotros podamos instalar el que más rabia nos dé. Ahtec
permite dicha opción en sus equipos, y eso al menos nos evita el coste
de una licencia de Windows que en realidad nunca vamos a usar —si es que
realmente nunca la vamos a usar—.
Atención, sorpresa: instalar Linux no es complicado

Obviamente contar con equipos con Linux preinstalado es una opción cómoda
para la mayoría de usuarios tradicionales de Windows que están
interesados en una alternativa diferente, pero lo cierto es que hoy en
día cualquier ordenador con Windows —incluidos PCs y portátiles con
Windows 8, que tienen mucha más miga— es perfectamente capaz de
funcionar con una distribución Linux.
Así que si queremos disfrutar de Linux en un ordenador que nos parece interesante pero que llega con Windows preinstalado no tendremos que rasgarnos las vestiduras.
Instalar una distribución Linux es en la mayoría de los casos una tarea
muy sencilla, y cualquier usuario —incluso aquellos sin experiencia
previa— pueden sustituir el sistema Windows preinstalado por una
distribución Linux si así lo desea.
De hecho, esos procesos de instalación permiten también en la mayoría de los casos acabar contando con un arranque dual.
Linux se instalará, pero respetará (si así lo hemos establecido durante
el proceso de instalación) la partición que contenía el sistema
operativo Windows, y en cada arranque podremos elegir si nos interesa
trabajar con uno u otro indistintamente.
Aquí entran en juego algunos factores importantes para muchos
usuarios, como la ausencia de soporte para ese proceso, algo a lo que
también nos arriesgamos con los equipos y tiendas de las que hemos
hablado. Es cierto que puede que algunas configuraciones den pequeños
conflictos con hardware que puede no estar perfectamente soportado en la
distribución Linux elegida, pero las más populares —Ubuntu, Debian, openSUSE, Fedora, Arch Linux, por citar algunos ejemplos— suelen ser compatibles con prácticamente cualquier configuración hardware.
Y si no lo son, afortunadamente los foros de usuarios funcionan
realmente bien y suelen ayudarnos a resolver nuestros problemas y, de
propina, aprender algo más sobre informática, algo a lo que cualquier
aspirante a linuxero debe estar siempre dispuesto a hacer.
Windows 8 y UEFI Secure Boot como obstáculo

Cuando Microsoft presentó Windows 8, lo hizo con una característica llamada UEFI Secure Boot
que aportaba mejoras en la seguridad de los equipos con el nuevo
sistema operativo de Microsoft. Dicha tecnología hace uso de una clave
cifrada que verifica la integridad del sistema operativo y previene que ciertos tipos de amenazas malware infecten nuestro dispositivo. Microsoft, y aquí está el quid de la cuestión, obliga a los OEMs
y fabricantes a integrar esa opción para que esos equipos se vendan con
Windows 8 preinstalado, algo que interesa muy mucho a dichos OEMs y fabricantes, que han integrado dicha opción en todos sus PCs y portátiles.
Sin embargo, Secure Boot tiene sus inconvenientes, y el mayor de ellos es evitar que se puedan instalar sistemas operativos alternativos
como Linux a no ser que 1) el usuario desactive la característica
Secure Boot o 2) la distribución Linux a instalar incluya soporte para
Secure Boot.
Afortunadamente, más y más distribuciones Linux han desarrollado sistemas que soportan Secure Boot,
y actualmente las distribuciones más populares se pueden instalar en
máquinas con Windows 8 sin aparentes problemas. De hecho, The Linux
Foundation, el principal organismo de apoyo al desarrollo del kernel
Linux, ha publicado una solución “universal” que distribuciones Linux de todo tipo podían utilizar, y eso ha servido para atajar también el problema de forma más sencilla.
Así pues, la instalación de distribuciones Linux sigue siendo
perfectamente posible incluso en equipos que se venden con Windows 8 (y
Secure Boot) preinstalado, de modo que comprar un equipo de última
generación que nos interese por prestaciones no impide que luego podamos utilizarlo con la distribución Linux que elijamos.
Conclusiones: el que la sigue, la consigue

Es cierto que la situación de Linux en PCs y portátiles no es la más
deseable, pero aún así existen opciones para lograr hacerse con un
equipo con Linux en el mercado. Lamentablemente la situación no es
favorable para aquellos que quieran empezar con Linux y
quieran disponer de un equipo con alguna distribución como Ubuntu
preinstalada, pero esos primeros pasos no son tan complejos gracias al
trabajo de esos desarrolladores que han facilitado tanto la instalación
como la interacción inicial con esas distribuciones.
Para el resto de usuarios, aquellos que sí disponen de alguna
experiencia en el mundo Linux, las opciones son más amplias, ya que si
están interesados en un PC de sobremesa o portátil concreto, será
posible instalar una distribución Linux sin problemas
tanto si quieren respetar la partición Windows preinstalada como si
prefieren aprovechar toda la capacidad del disco para Linux.
Será difícil que la situación cambie de forma significativa a corto o
medio plazo si no lo ha hecho ya, pero la conclusión es clara: aunque comprar equipos con Linux preinstalado es complicado, siempre podremos instalar Linux por nuestra cuenta, y aprender unas cuantas cosas por el camino.
Via | Xataka


