Según el documento, "al menos 265 de hasta 482 personas que se estima la CIA ha asesinado con su programa de drones no eran miembros de Al Qaeda sino "extremistas desconocidos". El documento confirma las sospechas hasta ahora sobre la falta de precisión a la hora de seleccionar los objetivos, además de la falta de transparencia del gobierno de EE.UU. sobre las operaciones y el uso de drones.
Puedes leer el informe completo aquí. Lo preocupante e incomprensible de todo esto es que este tipo de actuaciones son legales. La actual legislación norteamericana permite a la Casa Blanca escoger un objetivo y condenarlo a muerte a través de un ataque con drones si ni siquiera saber su identidad. El Presidente Obama ha otorgado a la CIA el poder de asesinar no solo a sospechosos de terrorismo, también a individuos desconocidos si se cree que pueden estar llevando a cabo alguna actividad militar.
Via | Gizmodo


